Entrevista a Pablo Zapata director de Half / Life

Half / Life es uno de los cortometrajes seleccionados en la categoría de Cortometraje Internacional de Retransmisión 2017 y tuvimos la oportunidad de platicar con Pablo Zapata, su director. Quien nos contó sobre sus influencias, su sentimiento de identidad y sobre el llamado Cineclub Waleker

 

¿De qué trata Half/life?

La identidad es un tema que me interesa profundamente y que intento recurrentemente usar en mis trabajos. En el caso de Half/Life yo como inmigrante me encuentro en un contexto muy diferente al que estoy acostumbrado; el lugar donde vengo es muy distinto en muchos aspectos a la ciudad donde ahora estoy. Le debo mucho a Argentina, a Buenos Aires y su gente, pero a veces cuando te sientes en un limbo es difícil verlo tan claramente. Dejar ir es una tarea titánica.

Con Half/Life pretendía expresar un poco las sensaciones y asuntos que me invaden actualmente desde la lejanía de mi tierra y de mi mar, de mi isla. Nací en la Isla de Margarita en el Caribe venezolano y eso definitivamente marcó mi vida. Todo esto narrado desde mi propio pensamiento, desde mi cabeza, en un diálogo conmigo mismo. Half/Life es sobre el valor que le tenemos a nuestra propia huella, a nuestra propia historia, a la memoria y el olvido. Aunque parece algo sobre mí, en realidad habla sobre muchos… Nunca estamos solos.

 

¿Cómo definiría su forma de hacer cine?

Mi forma de hacer cine es no tener formalidades conceptuales o técnicas, no tener prejuicios, no saber todo ni esperarlo todo, pero sí darlo todo, no esperar respuestas, perderse… Creo en el cine independiente, en el arte independiente, creo en el cine de autor, creo en la poesía, creo  en los seres humanos libres. La libertad es algo a lo que no debemos estar dispuestos a renunciar, jamás. El arte, el cine, me dan eso. Entonces mi “forma” de hacer cine es siempre desde el juego, la libertad de lo lúdico, un juego muy comprometido. Yo principalmente me divierto haciendo lo que hago, pero intento siempre que cada experiencia nueva sea un paso más en mi formación como cineasta, un aprendizaje, una revolución. Se puede decir también que mi manera de hacer cine es comprometida, que experimenta y juega, que se forma e improvisa, que no tiene prisa,  que le gustan las preguntas, que juega con atmósferas y texturas, que a veces es oscura y otras sutil, que se contradice, que es psicológico y onírico, y sobre todo libre. Que también es libre compartiendo la experiencia y la responsabilidad de la creación artística con otrxs compañerxs, con otrxs artistas.

 

¿Qué opina sobre Retransmisión y su labor de difusión del cine independiente?

Me parece genial esta labor de Retransmisión. Sé el valor que tiene lo que hacen. Vengo también de la difusión del cine independiente en mi país apoyando la difusión del cine desde algunos espacios. Ustedes hacen lo propio llevándolo a las comunidades y mostrándolo a la gente. El cineasta no siempre tiene los medios y el espacio para mostrar su trabajo, y eso es lo que hacen personas y equipos como ustedes: facilitar la comunicación entre el artista y la obra con el espectador. Ustedes hacen una gran labor para la gente y para el artista. El cine y el arte forman a las personas, sacan lo mejor de sí, hacen que sean conscientes del valor y potencial que tienen como seres humanos. El arte forma personas libres, y es genial cuando a tu ciudad llega la libertad a tocarte la puerta.

 

¿Qué significa para usted formar parte de la segunda edición de la muestra Retransmisión?

Para mí es un gran honor participar en la muestra. Los que hacemos cine pobre e independiente sabemos la importancia de estos espacios de difusión y le damos el valor que se merecen. Que sea una muestra en México le da un valor adicional; es un país al que quiero mucho, al que no he ido aún, un país que forma parte de mi formación artística y política desde la distancia. Mi hermano se llama Emiliano Zapata, eso ya habla bastante de la influencia de México en mi familia. El Cine mexicano, la música, el boxeo, la pintura, la comida, la literatura, su milenaria cultura, su belleza natural, etc. Juan Rulfo está entre mis escritores preferidos. Muy agradecido con Retransmisión por esta oportunidad. En una próxima ocasión me gustaría estar presente en su país.

 

Sabemos que es miembro del Cineclub Waleker, ¿podría contarnos un poco acerca de la labor de esta organización?

El Cineclub Waleker es una obra maravillosa de mi gran amiga Livia Montes, recientemente fallecida. Hace más de 20 años atrás ella formó el Cineclub con  la idea de difundir el cine en las cárceles de Venezuela y llevar un poco de paz a esos espacios olvidados por la sociedad. Ella también daba talleres de literatura dentro de las cárceles y los barrios pobres de Caracas; era una misionera que conocía más que nadie esos territorios. 

En el 2008 un amigo en común nos presenta, Livia necesitaba alguien que le editara un material que había grabado dentro de la cárcel de Yare I con los presos; su intención era convertir eso en un cortometraje. Yo llegué a mi casa, revisé el material en miniDVD y me di cuenta de la joya que tenía entre manos. Esto no era un material más, no eran personas que iban a la cárcel a filmar algunos planos de la miseria, no eran personas que querían robarle la voz a los presos; no, esto era otra cosa, algo realmente importante. Así que edité el cortometraje, puse todo mi empeño y conocimiento en hacer un buen trabajo; a Livia le encantó, ganamos algunos premios con este corto y nuestra gran amistad de ahí en adelante fue para siempre. Luego de eso me gané la confianza de esa gran mujer para asistir con ella a la cárcel como voluntario, y así fue. Tres años estuvimos yendo y viniendo a Yare I, grabando cortometrajes, viviendo una gran experiencia junto a otros compañeros del cineclub y de la cárcel, conociendo el alma profunda de las personas en las peores condiciones posibles. 

El Cineclub Waleker se convertía así, de alguna manera, en una productora independiente de cine penitenciario. Se realizaban talleres formativos como guión, cámara, iluminación, lenguaje cinematográfico, etc. En las producciones el preso era protagonista de su propia verdad, de su historia; nosotros éramos un canal por donde ellos podían expresarse. El período más importante de mi vida, el único gran trabajo que he tenido, y Livia la única persona a la que podría llamar jefa o mejor, comandante. Estar bajo sus órdenes fue un placer indescriptible. El sonido hermoso y fuerte de su voz es algo que guardaré por siempre como un tesoro dentro de mí. Livia en su vida salvó muchas almas, y también salvó la mía. Creo en la gente que no teniendo nada lo entrega todo.

¿Cómo fue la experiencia de participar en el Festival Internacional de Cine de Derechos Humanos?

A mí lo que más me gusta en la vida es participar, sin duda alguna. Lo disfruto, tomo mis decisiones en base a eso. Me gusta sentirme útil, aportar. Y lo hago porque también creo que soy capaz de hacerlo bien o de aprender rápido. Tener espacios para construir cosas es maravilloso, y si te invitan a nuevos espacios para decir algo, decir lo tuyo, es genial. Así veo lo del Festival Internacional de Cine de Derechos Humanos de Buenos Aires, como un espacio que se nos ofreció para compartir algo, un espacio para conocernos, un espacio con mucha trayectoria y prestigio. Nada es tan maravilloso como conocernos. Half/Life participó como Muestra Oficial del 2017, y para mí fue un honor. 

 

¿Qué es lo que busca transmitir a los espectadores a través de su trabajo?

Ante todo soy responsable de lo que digo y lo que muestro con mi cine. El trabajo del cineasta es de compromiso con el oficio, con la gente, con tu consciencia, con la memoria. Creo que exteriorizar las cosas que tenemos por dentro es parte de hacer la vida más fácil sobre la tierra y el cine es un canal para hacerlo. Relacionarnos como verdaderos seres humanos es lo que nos salvará. Me gustan temas como la identidad, el arraigo, la memoria, la naturaleza, la vida y la muerte, los sueños, la solidaridad, la justicia. La búsqueda con mi trabajo apuesta más a recrear sensaciones y atmósferas, intento mostrar más y explicar menos. Me gusta experimentar con la imagen, el ritmo, el sonido, la música, mientras voy narrando algo, dejando muchos espacios a la improvisación. El cine es un trabajo difícil e incierto, un camino que se construye paso a paso. Por eso me gusta.

 

¿Cuáles han sido los mayores retos al hacer cine independiente?

Ser independiente en la vida es casi siempre más difícil, se está siempre frente a un reto; al final eso termina siendo muy bueno para nuestra formación. Creo que hacer cine independiente va con tu personalidad, con tu carácter, con tus aspiraciones, con tus convicciones. La carencia te forma, no tener los medios o el dinero para hacer algo te hace inevitablemente creativo. Me gusta la sensación de improvisar con lo que tenemos a la mano, en general me gusta improvisar, porque me siento cómodo, es un terreno al que frecuentemente visito desde el cine o la música. Improvisar era lo común haciendo cine con el Cineclub Waleker en las cárceles; filmar un cortometraje con lo mínimo y con todas las condiciones adversas. Que sea independiente no quiere decir que sea desprolijo. Admiro a grandes directores independientes como David Lynch, Malick, Herzog, Lars Von Trier, los hermanos Coen… Como cineastas lo último que debemos hacer es perder el control de nuestras obras.

 

¿Por qué recomendaría a las personas ir a ver Half/life?

A mí me gusta ver el trabajo de la gente que anda haciendo cosas por ahí de manera bastante underground, artesanal, sincera y honesta, o de los artistas independientes que te rodean, los amigos artistas, los fotógrafos, los cineastas y los músicos, mi hermana pintora, gente que tienen propuestas diferentes, la gente creadora y creativa que tiene cosas muy buenas que decir. Deben ir a ver Half/Life y toda la muestra de Retransmisión por curiosidad, por apoyo y compromiso con el cine independiente, por disfrutar de estos espacios y momentos de arte que nos brindan festivales y muestras como estas, porque compartir y conocer gente nueva que va a estos espacios es muy divertido y a veces deja grandes amigxs y lindos recuerdos… Debes ir a ver Half/Life porque… capaz y te gusta.

 

¿Podría hacer una invitación a que sigan la gira de Retransmisión?

La muestra de cine y video independiente Retransmisión está buenísima. Me gustaría estar presente en persona en su hermoso país en una próxima muestra, conocer todas esas ciudades mexicanas donde Retransmisión lleva su labor. Mientras tanto, desde Argentina, los sigo por la redes sociales, en Facebook e Instagram. Viva México y toda Latinoamérica.

 

Gracias, Pablo.

Pueden seguir más del trabajo de Pablo Zapata en vimeo.

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No se pierda Half / Life este 04 de diciembre en Retransmisión CDMX

Más Info Aquí

 

Editorial Retransmisión: Laura Vallín /  Beatriz Reyes / Paulet Jiménez

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